Llamamientos contra el Plan de Guerra "Colombia"

El Plan Colombia y sus críticos

Por James Petras

Profesor de Etica Política en la Universidad de Binghamton, Nueva York

Publicado en el diario El Mundo, Madrid, España, 26 de julio del 2000

El Gobierno colombiano del presidente Andrés Pastrana, de acuerdo con Washington, ha puesto en marcha el Plan Colombia, un programa de ayuda de miles de millones de dólares, financiado por Estados Unidos y Europa. El Congreso norteamericano ha dado su aprobación a 1.300 millones de dólares, la mayor parte en ayuda militar y policial, mientras que Europa va a suministrar más de 2.500 millones de dólares de ayuda socioeconómica. De un diplomático de la Europa occidental se ha dicho que dijo que «con nuestra colaboración económica se va a limpiar la porquería que dejen los americanos cuando se vayan». El paquete militar propuesto, de 1.300 millones de dólares, va a incluir armamento pesado, entrenamiento (más de 300 asesores militares norteamericanos) y 80 helicópteros y equipos de comunicaciones de alta tecnología.

Hasta el momento, el Plan Colombia ha despertado una oposición generalizada de todos los sectores de la sociedad civil en los Estados Unidos y en Europa. Los motivos de esta oposición son muchos y de fundamento, basados en las experiencias anteriores de los programas estadounidenses de ayuda militar a Colombia y a América Central. En Colombia, más de un millón de campesinos se han visto expulsados de las zonas rurales a causa de la política de tierra quemada de las fuerzas militares y paramilitares colombianas bajo asesoramiento norteamericano.

La justificación de Washington de que se persigue a los narcotraficantes suena a falsa cuando los principales mandamases de la droga forman parte de las fuerzas políticas, militares y paramilitares a las que Washington presta su apoyo.

El 4 de julio de este año fueron incautados más de 1.485 kilos de cocaína pura, valorados en 53 millones de dólares, al principal grupo paramilitar de extrema derecha, estrechamente asociado con el Ejército colombiano. Con la popularidad del presidente Pastrana en su punto más bajo y con su Gobierno enfrentado a las crecientes críticas de las comisiones internacionales que investigan la vulneración de los derechos humanos, Javier Solana voló a Bogotá para impartir sus bendiciones al Plan Colombia y a los designios de Washington de militarizar el país. Son evidentes las conexiones entre el apoyo de Solana a la intervención militar de Washington en Yugoslavia y su ascenso al cargo de Míster Pesc en la Unión Europea. Como subrayó un alto cargo norteamericano en Washington, «Solana es nuestro hombre en Bruselas».

La historia de los anteriores programas militares norteamericanos en América Central pone de manifiesto unas pautas de intervención destructiva generalizada, seguida del abandono político. En América Central, Washington ha volcado más de 15.000 millones de dólares de ayuda militar en favor de la Contra de Nicaragua y de los ejércitos guatemalteco y salvadoreño, que han asesinado a más de 75.000 salvadoreños, 50.000 nicaragüenses y 200.000 guatemaltecos. Posteriormente, con los así denominados «Acuerdos de Paz», estos países devastados se transformaron en paraíso de especuladores, los pobres campesinos se quedaron sin tierras, los que atropellaban los derechos humanos se mantuvieron en el poder y los oligarcas volvieron a reclamar sus propiedades desde Miami.

Los antiguos comandantes guerrilleros se adaptaron sin gran esfuerzo a sus nuevos cargos en el Parlamento, llegaban a acuerdos con los políticos de la derecha, se sacaban unos sueldos sustanciosos, vivían protegidos por las alambradas de espino y los altos muros de sus villas, mientras las clases populares se abstienen de participar en los procesos electorales (más del 65% en las recientes elecciones salvadoreñas). La estrategia centroamericana de guerra destructiva, organizaciones guerrilleras y acuerdos de paz que protegen el statu quo neoliberal es el objetivo estratégico de Washington detrás del acuerdo de paz para Colombia.

El único problema es que el grupo guerrillero más importante, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), no es un socio complaciente en una solución«centroamericana» orquestada por Washington.

En primer lugar, debido a que las FARC han colocado los temas socioeconómicos, y entre ellos la reforma agraria y el Estado de bienestar, en el centro de su programa de negociación.

En segundo lugar, debido a que las FARC ya tienen la experiencia de un acuerdo de paz fallido, de la etapa de 1984 a 1990, cuando más de 5.000 activistas y tres candidatos presidenciales de la Unión Patriótica, a la que las FARC respaldaban, cayeron asesinados cuando tomaban parte en la política electoral.

En tercer lugar, los cabecillas de las FARC y, en particular, su secretario general, Manuel Marulanda, son campesinos (y no profesionales dispuestos a ascender en la escala social, como fue el caso de América Central) y no es probable que se avengan a un arreglo cualquiera que dé continuidad al programa neoliberal de Pastrana respaldado por Washington.

En respuesta al abrumador plan militar norteamericano, las FARC han convertido la región desmilitarizada en la que se celebran las negociaciones de paz en un foro público que no tiene precedentes, con el fin de debatir las grandes cuestiones socioeconómicas, políticas y culturales que nunca se someten a discusión en el Parlamento colombiano o en el norteamericano.

En este mes de julio, las FARC han abierto un debate a gran escala sobre «alternativas a los cultivos ilícitos» (la coca). Másde mil participantes han participado en el debate, con una amplia serie de propuestas. La respuesta de Clinton y Pastrana ha consistido en intensificar la utilización de herbicidas mortales que destruyen los cultivos de coca y de muchas plantas alimenticias, con lo que han generado entre los indignados agricultores una nueva oleada de simpatizantes de la guerrilla. Los foros de las FARC han atraído a dirigentes sindicales y campesinos, a expertos en banca de inversiones de Wall Street, a diplomáticos de Bruselas y, asimismo, a todo un ejército de periodistas de todos los rincones del mundo.

El punto clave es que las FARC han puesto en marcha una respuesta de carácter político que suscita un amplio apoyo popular, internacional y local, mientras el Plan Colombia de Washington y Pastrana no cuenta más que con el limitado apoyo del Pentágono, el Ejército colombiano (y los paramilitares) y los narcocapitalistas que florecen en Bogotá... y en Miami, al calor de la mafia cubana del exilio. El diálogo que las FARC han abierto en la zona desmilitarizada con la sociedad civil nos proporciona un modelo para una futura Colombia democrática. En las localidades bajo influencia de las FARC, la tasa de criminalidad se ha reducido al mínimo, las autoridades no extorsionan a los pequeños empresarios y la venta de drogas está prohibida.

El diálogo y el debate abierto, en los que se han involucrado diversos sectores sociales, echa por tierra la imagen demoníaca de las FARC, la de una organización estalinista, militarista y traficante de droga, lanzada desde Washington. ¿Estarían Washington y Pastrana dispuestos a permitir un debate abierto sobre las conexiones de importantes banqueros y traficantes de drogas con la financiación de campañas electorales al Senado norteamericano o al colombiano, en el que pudieran participar representantes de las FARC, activistas de Seattle y organizaciones no gubernamentales de Europa? Una de las grandes paradojas es que, a medida que las FARC se disponen a un mayor diálogo político y se debaten públicamente en el foro de las FARC nuevas alternativas al neoliberalismo y a la hegemonía de los Estados Unidos, y a medida que estas ideas se difunden más profusamente por toda Colombia, Pastrana y Washington aceleran y profundizan la militarización de la política pública.

¿Será que la política militar de Clinton y Pastrana no se dirige tanto contra el contrabando de droga o la guerrilla como a destruir la naciente democracia que está floreciendo en la zona desmilitarizada? Existe una larga y repugnante historia de intervenciones de Washington para poner fin a la participación popular cuando se le escapa el control de los principales actores... la República Dominicana en 1965, Chile en 1973, Nicaragua en 1981-90, Colombia en el 2000.

La única diferencia consiste en que el Plan Colombia no pretende pasar por una operación encubierta: es un intento militar, público y flagrante, de destruir el diálogo y los movimientos que se atreven a desafiar al monolito imperial. Esperemos que la colaboración de los europeos no consista en pasar la fregona al suelo después del baño de sangre.

 

Comunicado de Prensa .

Grupo de Trabajo - Foro de São Paulo

A los 10 años de realizada la Reunión que dio origen al Foro de São Paulo, el Grupo de Trabajo, reunido en los dias 24 y 25 de julio de 2000, discutió y acordó una extensa pauta, en el marco de la reafirmación de los objetivos de continuar la lucha por un proyecto alternativo al Neoliberalismo en América Latina.

La reunión fue abierta por el Presidente Nacional del Partido dos Trabalhadores de Brasil, José Dirceu, y encerrada con un Debate Público sobre “Coyuntura Latino-americana”, con
representantes de los partidos progresistas y de izquierda de América Latina presentes en la Reunión.

Después de una introducción general sobre la situación política y económica de América Latina, enfocando los desafios de los partidos de izquierda en esta coyuntura, fueron presentados los informes de coyuntura política de los países de los partidos miembros del Grupo de Trabajo del Foro de São Paulo: México, Guatemala, Cuba, Colombia, Uruguay, Nicaragua y Brasil.

El Grupo de Trabajo también se pronunció sobre la grave situación política, económica y social de América Latina y, en especial, sobre aquellas cuestiones que aflijen en este momento a los partidos de izquierda, expresadas en una serie de Resoluciones aprobadas, sobre la situación en Colombia, Perú, Cuba, Ecuador, Haiti. También hubo manifestaciones contrarias a los acuerdos militares Brasil-Estados Unidos, una denuncia sobre la situación de los presos de La Tablada en
Argentina y una exhortación a los parlamentarios de las organizaciones políticas integrantes del Foro a participar de la Conferencia Parlamentaria de las Américas (COPA).

Fueron abordados especialmente los asuntos de carácter organizativo y, en esta materia, hubo los siguientes acuerdos:
 

1.     La Secretaria Ejecutiva continuará a cargo del Partido dos Trabalhadores de Brasil, auxiliado por el Partido Comunista de Cuba (Regional Caribe), por el Frente Amplio de Uruguay (Regional Cono Sur), por el PRD de México, los Partidos de la Izquierda Colombiana (Región Andina) y el responsable por la regional de América Central.

2.     Se reafirmó la importancia de continuar el trabajo en el plano regional, reforzando la intervención del Foro de São Paulo en las diferentes regiones de América Latina.

3.     Se acordó la creación de una página del Foro de São Paulo en la Internet, a cargo de la Secretaria Ejecutiva.

4.     Se decidió la realización de un Seminario sobre el “Perspectiva del Foro a los 10 años de su fundación”, que tendrá lugar en La Habana entre los dias 22 y 24 de noviembre de 2000.

5.     Por último, se trató de los aspectos políticos y organizativos del próximo Encuentro del Foro que será realizado en los dias 25, 26 y 27 de abril de 2001, en la ciudad de Antigua, Guatemala.
 

Partidos de Izquierda Colombiana- Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (Guatemala) - Frente Sandinista de Liberación Nacional (Nicaragua)- Partido de la Revolución Democrática (México) – Frente Amplio (Uruguay) Partido dos Trabalhadores (Brasil)

São Paulo, 25 de abril de 2000. 


RESOLUCIÓN

El Grupo de Trabajo del Foro de São Paulo, reunido los dias 24 y 25 de julio del año 2000 en São Paulo, considerando la gravedad de la situación política colombiana resuelve:
 

1º.) Apoyar los diálogos Gobierno-insurgencia que buscan una salida diferente a la guerra del conflicto social y armado en Colômbia y reiteramos nuestro disposición para colaborar en lo que sea posible.

2º.) Rechazar energicamente el Plan Colombia y la injerencia norteamericana en los asuntos internos del País. Por este camino se escalerá la guerra con impredecibles consecuencias.

3º.) Saludar la búsqueda de convergencia política que vienen adelantando las organizaciones sociales populares y de izquierda.

4º.) Solidarizarse con el paro cívico nacional a realizarse el proximo 3 de agosto.

5o.) Participar activamente e impulsar la campaña de denuncia y repudio al Plan Colombia, como plan de guerra, a traves de todo tipo de actividades, en la segunda quincena de septiembre del 2000.

Llamamiento a la movilización internacional

Parar la intervención en Colombia

El pueblo colombiano enfrenta una de las más atroces campanas de liquidación y exterminio como nunca se haya conocido. En diez años de guerra han sido asesinadas mas de 35000 personas, un partido político (Unión Patriótica) totalmente eliminado por las balas asesinas del estado colombiano; con un saldo de cerca de 5000 de sus militantes asesinados o desaparecidos. 2.200.000 personas desplazadas en donde cerca del 70% son niños y mujeres. Extensas zonas de bosques de gran riqueza en flora y fauna han desparecido por la política norteamericana de acabar la selva como táctica de guerra, miles de exiliados en Europa y otras partes del mundo; gracias a la política paramilitar del estado colombiano.

La agudización del conflicto social económico y político ha sido el resultado de largos años de represión política y de negación de espacios democráticos a los sectores populares; el destierro la tortura o la muerte son las formas comunes de gobernar.

El pueblo colombiano se ha visto avocado a tomar las armas para ejercer el legitimo derecho a la política y la defensa de la vida. Hoy precisamente cuando se realizan los más importantes diálogos por la paz en Colombia en cincuenta años, el gobierno norteamericano y colombiano, preparan el más tenebroso plan para acabar con las posibilidades de paz.

La intervención en Colombia de una fuerza multinacional, con participación directa de países Latinoamericanos, con el aval de la ONU, financiados por Estados Unidos y Europa, es la tarea inmediata ordenada por el pentágono.

Los Estados Unidos en 1903, propicio el desmembramiento de Panamá, que era una región de Colombia. En 1962 propicio el llamado Plan Laso (Latin American Security Operation), mediante el cual bombardearon la región de Marquetalia, una zona de 5.000 km² en el departamento del Tolíma, al sur del país, con la excusa de combatir el Comunismo.

7 batallones del ejercito con 16.000 soldados participaron en esta operación, que en dinero tuvo un costo de 300 millones de dólares y en la cual los bombardeos fueron realizados con el apoyo de la aviación norteamericana. Además se prometieron grandes obras sociales que nunca realizaron.

Pretextando el asesinato de la señora Elvia Cortes de Pachón, el Presidente Andrés Pastrana, decidió cancelar unilateralmente la Audiencia Pública Internacional sobre los cultivos ilícitos y el medio ambiente del pasado mes de mayo, en flagrante violación a los acuerdos de la Mesa de los Diálogos, burdo montaje de la inteligencia militar contra el proceso de diálogos y contra las FARC-EP. Calumnia perversa y peligrosa fabricada por quienes instigan a la guerra, desde los cuarteles del Ejército y de la Policía inspirados en la asesoría de la CIA, la DEA y el Pentágono de los Estados Unidos de Norte América, con la calculada promoción del terrorismo de Estado por los medios de comunicación.

De otra parte, la disculpa para tan irresponsable acusación, tenia de fondo el marcado interés de cancelar los diálogos y asegurar que el Congreso estadounidense apruebe los millones de dólares del Plan Colombia que empezó siendo una idea para conseguir dineros conducentes a sacar el país de la crisis económica para luego convertirse en otro instrumento de la lucha contra insurgente, cubierto con el manto del combate contra el narcotráfico.

El llamado plan Colombia es solo una un paso dentro de la táctica intervensionista y con este el Pentágono busca comprometer económica y políticamente a los países Europeos en una aventura militar que de seguro conducirá al genocidio del pueblo colombiano.

La convocatoria a la mesa de donantes a llevarse a cabo el próximo 7 de julio en Madrid -España- no debe ser un instrumento para avalar la intromisión cada vez más descarada de los estadounidenses en los asuntos internos de nuestra patria, por el contrario deben se aportes que la comunidad europea debe donar, sin ninguna contraprestación, para la construcción de una nueva Colombia sin excluidos.

Por lo tanto, convocamos a la comunidad europea, a los amigos de la democracia y de la libre audeterminación de los pueblos, nos pronunciemos en las principales capitales del viejo continente el próximo 7 de julio en apoyo a la salida negociada al conflicto social y armado sin intervención ni condicionamientos externos.

 

Asociación Jaime Pardo Leal

E-mail: ajpl@swipnet.se

 

 

Comunicado del Partido Comunista Colombiano

RECHAZAMOS LA INJERENCIA Y LA VIA DE LA GUERRA

La aprobación del Plan Colombia por el Congreso de Estados Unidos demuestra que está en marcha un nuevo capítulo de la intervención militar en Colombia.

El gobierno pastranista, con su nefasta política económica, social y su corrupción, reciben el aval del imperio. Se pone en claro la dura confrontación política, social y armada en perspectiva.

El presidente, los altos mandos, la oligarquía empresarial y la derecha son los responsables de esta confabulación contra los intereses patrióticos y populares. Ellos asumen la responsabilidad y las consecuencias del escenario que han creado en contra de la soberanía y de los anhelos de paz del pueblo colombianos.

Debe quedar claro para la opinión pública internacional, especialmente en los Estados Unidos y la Unión Europea, que la situación en Colombia está hoy mas cerca que ayer de vietnamizarse. Todo apoyo al Plan Colombia por parte de gobiernos extranjeros, en estas condiciones, agrava todavía mas las implicaciones negativas que se concretan en fumigaciones, desplazamientos forzados, violaciones de Derechos Humanos y de Derecho Internacional Humanitario y escalamiento de la guerra con nuevas y mas mortíferas armas.

El Partido Comunista Colombiano llama al pueblo y a todos los sectores democráticos a continuar expresando su repudio a esta política guerrerista. Invita a todas las fuerzas políticas progresistas de América Latina, de EEUU, Europa y otras regiones del mundo a rechazar esta injerencia militar del Estado Americano contra los pueblos del continente que pretende hacerse legítima a través del apoyo militar al Plan Colombia.

El Partido Comunista propone una movilización Nacional en repudio al Plan Colombia y por soluciones pacíficas y no guerreristas a los problemas Colombianos.

 

COMITÉ EJECUTIVO CENTRAL

 23 de junio del 2000

 

EL PLAN COLOMBIA - UN COLLAR BOMBA

Falta poco para que El gobierno de Bill Clinton considere dadas las condiciones para despojarse de la máscara diplomática y ordenar la intervención militar directa sobre Colombia. Los síntomas son serios y los perros de la guerra se preparan para destrozar la nueva víctima y saciar su ansiedad de sangre.

El Plan Colombia es un plan para la guerra cuyo costo para los dos próximos años está calculado en US$ 7.500 millones de dólares que serian aportados por Colombia ( US$ 4.000), Washington, (US$ 1.600) y la denominada "Mesa de Donantes", integrada por países de Europa, Japón, Canadá, entre otros. Con los países donantes se pretende completar el presupuesto, pero también, vincularlos a la confrontación.

El Presidente Bill Clinton, Barry McCaffrey, director de la Oficina para cl Control de Drogas, Thomas Pickering, subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, Brian Sheridan, Secretario asistente de Defensa para Operaciones Especiales y Conflictos de Baja Intensidad, Madeleine Albright, Secretaria de Estado y otros funcionaros del imperio vienen pugnando para que el Congreso apruebe la "ayuda" militar para el fortalecimiento de la estructura militar colombiana con la constitución de nuevos batallones, entrenamiento de tropas, compra de aviones, helicópteros y material de guerra. Más, como para los hombres del tio Sam no puede faltar la parte "humanitaria" en sus proyectos, un mínimo porcentaje se destinaría para cl botiquín de la guerra, para atender y "suavizar" la tragedia de la confrontación con sus miles de muertos, heridos, lisiados y desplazados, principalmente en aquellas áreas predeterminadas del sur del país.

El periodista Tob Robberson, citando fuentes militares Estadounidenses, informa en el "Dallas Morning News" que por lo menos seis compañías privadas de ese país, especializadas en asuntos militares, han establecido operaciones en la región, anticipándose a los futuros contratos relacionados con Colombia. Cita dentro de ellas a "Dyncorp, Inc" y, a "Recursos Profesionales Militares, Inc, identificada también como NPRI, las cuales han estado vinculadas con contratos para El apoyo logístico y entrenamiento de la Policía y las fuerzas colombianas de contrainsurgencia.

Ed. Soyster, vocero de la MPRI, ex-Teniente General del Ejército y antiguo Director de la Agencia de Inteligencia de Defensa, informó que "su compañía se está preparándose para la adjudicación de nuevos contratos en caso de que el nuevo paquete de ayuda resulte aprobado ( ). La compañía debiera estar bien posicionada para la obtención del contrato, ya que también ayudó al gobierno colombiano a diseñar el 'Plan de Acción' oficial en tres fases que fue presentado al Congreso ( ) indicando las partidas a las que se destinarían los US$ 1.6 miles de millones de dólares

Así mismo, según Soyster, la MPRI mantiene una base de datos de 1 1.000 oficiales retirados y activos disponibles para trabajar en asignaciones temporales. Esto, dentro de la nueva modalidad del mercenarismo de la guerra denominado "Outsourcing", que no es otra cosa que El contrato de expertos independientes ( por Cuenta propia o free lance).

Soy un gran admirador del "Outsourcing" ( ). " Existen Muy pocas cosas en la vida que Ud. no puede contratar vía "Outsourcing", afirmó el General Barry McCaffrey.

El énfasis del Plan Colombia se concentra en la lucha contra los cultivos ilícitos (que afectará a los campesinos pobres, estén o no, vinculados con los cultivos, a la fauna y la flora) mediante fumigaciones áreas, y en el combate contra la denominada "narcoguerrilla". En forma sospechosa, no contempla una estrategia seria y coherente para combatir las actividades de narcotráfico, a los narcotraficantes y a los grupos paramilitares, fuertemente ligados con el ilícito negocio y ampliamente documentado en las oficinas de la DEA y el Departamento de Estado; Tampoco se observa un programa de desarrollo social para generar empleo y para mejorar las condiciones de vida de más del 60% de la población que vive en condiciones de miseria y pobreza absoluta.

Los diálogos con las FARC han sido un buen argumento para la venta al exterior de la falsa política de paz gubernamental, mientras que en el país se fortalecen los sistemas represivos, el píe de fuerza, el presupuesto militar, el terrorismo de Estado, la guerra sucia y los mecanismos garantes de la impunidad para los crímenes de Estado. Y, como si esto fuera poco, por todos los medios se alimenta el accionar de los grupos paramilitares, creándoles un ambiente favorable para su reconocimiento como actores políticos independientes del Estado e iniciar con ellos una futura negociación.

Hoy, el criminal Carlos Castaño, jefe de los paramilitares, ha sido convertido por la gran prensa y por funcionarios del Estado en héroe y salvador de la nación. "Nosotros le dimos cursos de DIH a varios frentes de Carlos Castaño ( ). Con Carlos Castaño, con el aval del Gobierno Samper, se logró el acuerdo del Nudo de Paramillo, pero es necesario continuar. Tarde o temprano el Gobierno va a tener que hablar con las autodefensas...", expuso en una entrevista José Fernando Castro, Defensor del Pueblo.

A la crisis humanitaria y de gobernabilidad se agrega la presión cada vez más fuerte del imperio, que como lo plantea el periodista colombiano Luis Cañón (Espectador 12/08/99), está en la definición de todo: "Estados Unidos se encuentra metido ya de cabezas en nuestra situación. Ahí no habrá marcha atrás. El presidente, durante los tres años que le restan, va a gobernar con los gringos respirándole en la nuca, evaluando cada paso suyo y dándole línea en los temas de la paz y la guerra......

Las frecuentes visitas a Colombia y las declaraciones de los funcionarios y militares estadounidenses no son más que órdenes sobre el qué y cómo hacer: " El Embajador Pickering... va a Colombia a explorar lo que podemos hacer para juntar nuestros esfuerzos y ser mas efectivos en Colombia. También va a explorar el proceso de paz con el Presidente Pastrana", señaló Benjamín Gilman, Presidente del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara, y agregó: "Es hora de revaluaciones y balances, porque la situaci6n en Colombia está alcanzando niveles de emergencia",

Madeleine Albright pidió al Presidente "buscar un balance adecuado entre garrotes y zanahorias para hacer viable la negociación con la guerrilla”; Barry McCaffrey se declara partidario de una intervención militar con "tropas colombianas", antes que continuar las negociaciones con la guerrilla. "Ya no se debe negociar" con los grupos guerrilleros pues las conversaciones con cl gobierno Pastrana "no van por buen camino"; el General Charles Wilhelm, Jefe del Comando Sur, ha manifestado que enviará un General a Bogotá para hacerse cargo de los efectivos militares estadounidenses en Colombia, agregando que: "el número de efectivos aumentará cuando Estados Unidos comience a entrenar a dos nuevos batallones del ejército colombiano para enfrentar a la "narcoguerrilla" en el sur del país".

Y, el Presidente Clinton, cerrando el nudo en la garganta de Colombia, en su discurso ante diplomáticos, presidentes de empresas con intereses en Latinoamérica y analistas expertos en temas del hemisferio asistentes a la Asamblea del Consejo de las Américas, reunida en el Departamento de Estado, les expresó que en Colombia no só1o está en juego el futuro de su propia democracia, sino la de todos. "Nadie debe equivocarse sobre esto: si la democracia más antigua en Sudamérica puede ser derribada, tambien pueden serlo otras", para concluir con un grito de guerra,"Tenemos que ganar en Colombia".

En estos propósitos los gringos no están solos, Fernando Ramírez, Ministro de Defensa, y Fernando Tapias, General Comandante de las Fuerzas Militares Colombianas son ciegos defensores de una solución militar abierta con el apoyo de Estados Unidos. La cúpula militar colombiana siempre ha defendido el sofisma de distracción, "para combatir El narcotráfico hay que acabar con la guerrilla".

El Presidente Pastrana no tiene capacidad de gobierno, la clase política es presa de la corrupción y cada uno quiere obtener el mayor provecho, mientras la sociedad se desmorona como consecuencia del modelo económico que se impone a sangre y fuego y las políticas de ajuste ordenadas por el FMI y la Banca Mundial. El campo se encuentra desolado por la violencia oficial y paramilitar que ha obligado El desplazamiento forzado de cerca de dos millones de personas, que hoy sobreviven en las ciudades y población sin futuro cierto. Esta situación seguirá agravándose por las ambiciones e intereses de terratenientes, narcotraficantes y compañías multinacionales que buscan apropiarse de las tierras para acrecentar sus propiedades, para limpiar las rutas del negocio de las drogas y las armas, o para construir mega proyectos económicos, industriales y de producción de energía, que parece ser el nuevo rol que se le asigna a Colombia en el mundo globalizado.

Sin embargo, el capital necesita "seguridad'. Colombia no la ofrece por su inestabilidad institucional, por la presencia de un movimiento insurgente revolucionario que no ha sido derrotado y por la resistencia activa de importantes sectores sociales, gremiales, sindicales y populares que, en medio de la represión, fortalecen su decisión y capacidad de lucha contra cl neoliberalismo, la corrupción y la feria que se hace del país. El Plan Colombia es la carta que se juega el imperio y los capitalistas; no es gratuita la petición que hiciera Thomas Pickering al gobierno español para que la reunión internacional de "ayuda" a Colombia que se celebrará en el mes de Julio, en Madrid, sea "al más alto nivel".

Con este propósito ha sido convocada, por el Reino Unido, una reunión preliminar el próximo 19 de Junio, en Londres. Esta reunión puede definir, en lo fundamental, el compromiso de Europa con la paz o la guerra en Colombia y el futuro del pueblo colombiano que sufre la agresión imperialista en su propio territorio y la estigmatización en el exterior, bien como emigrante, asilado o refugiado político, por medio de las leyes y procedimientos de inmigración que se vienen produciendo y aplicando en la Europa unida y "sin fronteras" y, especialmente en la Gran Bretaña.

El gobierno estadounidense presiona a todos los niveles para que la fuerza sea única opción, violentando el derecho del pueblo colombiano para buscar alternativas diferentes. En este contexto se presentó el terrible y condenable hecho que costó la vida a la señora ELVIA CORTEZ por razón del collar-bomba que criminales colocaron en su cuello el pasado 15 de Mayo, precisamente, dos días después de una reunión del Presidente Pastrana con Thomas Pickering en la ciudad de Cartagena donde, según la revista SEMANA No 942 (22-29 de Mayo), cl delegado de Estados Unidos le manifestó "que el gobierno de su país vería con buenos ojos que se suspendiera la reunión de las FARC con los delegados de la Unión Europea donde este grupo subversivo analizaría el tema de los cultivos ilícitos", mientras Pastrana en forma solícita ofreció su voluntad de estudiar el tema prometiendo que: "Si las FARC cometen algún acto de violencia no dudaría en tomar dicha determinación".

Como extraña coincidencia, dos días después la señora Cortez fue víctima del acto criminal, y tanto voceros del Ejército como de la Policía se apresuraron a adjudicar la responsabilidad al grupo rebelde, los medios de comunicación hicieron eco a lo expuesto por los voceros militares y policiales y el Presidente Pastrana suspendió la audiencia que preocupaba al señor Pickering.

Por ahora, só1o se conocen los complacidos con la muerte de Elvia Cortez y esperamos, que las autoridades mediante las exhaustivas investigaciones que siempre anuncian y pocas veces realizan, descubran, enjuicien y castiguen a los responsables materiales c intelectuales.

 

COLECTIVO DE SOLIDARIDAD LATINOAMERICANO

  -AGAINST U.S. INTERVENTION IN COLOMBIA

ca_us_inco@yahoo.co.uk

ASOCIACION COLOMBIANA DE REFUGIADOS

CORAS@refugio.fsnet.co.uk

COMITE COLOMBIANO PARA LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS (Colombian Committee for Human Rights _ CCHR )

cchr_London@yahoo.com

 

 

Stop U.S. intervention in Colombia!

No more Vietnam Wars! U.S. hands off the Colombian liberation movement!

The U.S. aid package to Colombia passed by the Senate on June 21 is a declaration of war against the people of Colombia. It is an open admission of the hidden war that the Pentagon and the CIA have been waging in Colombia for decades.

The International Action Center condemns the $1.3 billion aid package and calls on President Clinton and the Pentagon to end all military aid to Colombia. We call on activists to join in protesting the aid in their communities.

In New York, the IAC will join the Colombia Action Committee’s picket on Monday, June 26 at 6 p.m. at Senator Chuck Shumer’s office on 3rd Ave. between 47th St. and 48th St.

“The Colombian military and police are waging a dirty war against Colombia’s unions, peasant organizations, students and all those fighting for social change,” charged IAC leader Teresa Gutierrez. “The U.S. government is funding a counterinsurgency war under the cover of the phony war on drugs.”

“It is no surprise that the aid package was approved just a day before Shaka Sankofah was executed in Texas,” Gutierrez said. “The U.S. government’s policy is to export its brutal repression of poor and working people to every country in the world that it can.”

Colombia is already the third largest recipient of military aid in the world. Up to 300 Special Forces troops are already on the ground there.

NY Daily News reporter Juan Gonzalez recently exposed the role of U.S. Special Forces in one of the worst massacres in recent history in Colombia, the 1997 Mapiripan massacre. This confirms what groups like Human Rights Watch has confirmed as a pattern: the U.S. government has helped organize the Colombian military and their informal paramilitary units to target all those who are considered allies of the revolutionary movements there.

“The latest escalation of military aid is another step down the road to open U.S. intervention in Colombia,” stated IAC co-director Sara Flounders. “The Pentagon generals and Wall Street tycoons have grown so arrogant that they have forgotten the lesson of Vietnam: a people’s struggle for social justice cannot be crushed by bombs and high-tech weaponry.”

No more Vietnam Wars! U.S. hands off the Colombian liberation movement!

International Action Center 39 West 14th Street, Room 206 New York, NY 10011 Email: iacenter@iacenter.org Web: www.iacenter.org CHECK OUT THE NEW SITE www.mumia2000.org phone: 212 633-6646 fax: 212 633-2889

 

Convocatoria a la Contracumbre  por la paz con Justicia social que se realizará en Madrid el 5 de Julio del  2000

NO AL PLAN COLOMBIA

 
CONTRA LA INTERVENCIÓN MILITAR


POR LA PAZ CON JUSTICIA SOCIAL

Colectivos y ciudadanos de Madrid queremos manifestar nuestra oposición a la inminente agresión de EEUU contra el pueblo Colombiano. 

Queremos denunciar la intervención contra las fuerzas insurgentes y populares que EEUU está poniendo en marcha con el "Plan Colombia". Bajo la apariencia de lucha contra el narcotráfico en Colombia se quiere ocultar una operación que pretende aumentar la participación norteamericana en el enfrentamiento social armado que se vive no solo en Colombia si no en todo el área bolivariana.

Denunciamos los intereses de la industria armamentística norteamericana en escalar la guerra. El 85% de los 1.600 millones de dólares que destinará EEUU los dos primeros años para el Plan Colombia, será embolsado por dicha industria. Además con la modernización del Ejército Colombiano, el ya de por si mejor instruido en guerra irregular y con tecnología militar mas avanzada a su servicio, se persigue impulsar una carrera armamentística en la zona.

Concepto millones     

$

       %

Ejército Colombiano: Batallones Antinarcóticos y helicópteros   

705  

44,0625 

Ejércitos Países Fronterizos (Control aéreo, marítimo y fluvial)   

410  

 25,625

Policía Nacional y fuerzas navales colombianas                        

205  

    12,8125

Desarrollo alternativo, cultivos alternativos                                 

180  

  11,25

Colombia                                                                                 

  50 

      3,125

Bolivia                                                                                     

  90

      5,625

Perú                                                                                       

  40

   2,5

Derechos Humanos (Refuerzo del sistema judicial)                    

100

      6,25

EEUU pretende fortalecer su presencia militar en el continente Latinoamericano. Con el desmantelamiento, no total, de las bases militares de Panamá, EEUU está redistribuyendo sus tropas para aumentar su mortífera potencia de fuego. La base militar de la isla de Vieques, en contra de sus habitantes, se convertirá en la base principal del caribe y cabeza de playa para la intervención contra el pueblo de Colombia. 

Rechazamos toda justificación de la operación militar que EEUU pueda hacer para legitimarse ante la opinión pública. De la lucha contra el comunismo de la Guerra Fría se ha pasado a las razones humanitarias, la lucha contra los nacionalismos emergentes, el fundamentalismo islámico y el narcotráfico de su Nuevo Orden Mundial para disfrazar una lucha que enfrenta a los intereses del capital transnacional con los intereses de los pueblos.

Entendemos que el enfrentamiento social que se vive en Latinoamérica hunde sus raíces en las profundas desigualdades sociales y en la violencia que oligarcas y terratenientes utilizan para mantener unos privilegios fruto de dichas desigualdades. La represión militar contra las fuerzas populares no busca la paz si no reforzar dichas oligarquías al servicio de las multinacionales y los organismos financieros internacionales (OMC, FMI, Banco Mundial, etc.). No existe una voluntad de resolver el conflicto mas bien al contrario; en lugar de acabar con las causas del enfrentamiento se está ahondando en ellas imponiendo las recetas neoliberales del FMI. Su objetivo no es la paz con justicia social que anhelan los pueblos sino el mantenimiento de la dominación sobre los pueblos del cono sur. 

La actual ofensiva "diplomática" pretende hacer de esta agresión una intervención multilateral para asegurar la estabilidad y la prosperidad en la zona. Ante al temor de EEUU a sufrir un nuevo Viet-Nam intenta que sean los ejércitos de los países colindantes los que realicen las tareas mas sucias o que reportarán mas bajas. Con este fin se condicionan las ayudas para los gobiernos de Ecuador, Perú, Panamá, Venezuela y Brasil. 

Denunciamos los intereses imperialistas que se esconden tras las palabras de paz y prosperidad de los dirigentes norteamericanos. Mientras que por un lado hablan de paz y lucha contra el narcotráfico, por otro alimentan a los sectores del Ejército mas implicados en matanzas contra civiles, tratando de hacerles creer que existe una solución militar al enfrentamiento social. Intentando, incluso, que se personen en la mesa de negociaciones como actor diferente en el conflicto bajo la denominación de paramilitares. Negando que son parte de una política de Estado contra los sectores populares. Diariamente asistimos a la noticia del secuestro de un dirigente social, la desaparición de un líder sindical, el asesinato de un militante de izquierdas o la masacre de unos humildes campesinos. 

Por otra parte para que la intervención militar tenga éxito es preciso que tanto la propia agresión, que provocará el dolor y sufrimiento de cientos de miles de colombianos, como del Estado Colombiano, que la facilitó, sean legitimados. Este es el papel que se reserva para las viejas democracias europeas. El Plan Colombia atribuye a los países europeos la cara amable de la agresión militar; la financiación de la componente civil – humanitaria. Será necesario paliar los efectos que la escalada bélica conllevará así como desarrollar proyectos que den al corrupto Estado Colombiano la legitimidad que no tiene ante su pueblo.

Denunciamos la corrupción de los gobiernos que, tutelados o directamente dirigidos desde Washington y los organismos financieros internacionales están expoliando los recursos humanos y naturales de sus propios pueblos en beneficio de las multinacionales, tanto norteamericanas como europeas. Se hace necesaria un segunda independencia que rompa con la actual situación de colonialismo que impide a los pueblos decidir sobre su propio presente y futuro. Los últimos levantamientos populares en Bolivia y Ecuador o la "revolución pacífica" de Hugo Chávez en Venezuela son una muestra de la resistencia de los pueblos a los planes que las multinacionales y el FMI diseñan para la zona.

Apoyamos la declaración conjunta "Colombia responde: PLAN COLOMBIA, ¿Plan para la paz o plan para la guerra?" que las organizaciones sociales colombianas han consensuado contra el Plan Colombia.

Queremos, por último, manifestar nuestra solidaridad con los pueblos que se resisten al imperialismo y hacen frente a las condiciones de miseria y explotación que les imponen las oligarquías y las multinacionales. La rebeldía y el alzamiento popular contra los regímenes opresores es un derecho inalienable de los pueblos. Frente al pesimismo de quienes difunden la falsa idea de que no existe alternativa al neoliberalismo, nos colocamos del lado de quienes luchan y trabajan por desarrollar y construir alternativas.

DOMINGO 2 DE JULIO

CONCENTRACIÓN 12 h. FRENTE A EMBAJADA USA

CONTRA LA INTERVENCIÓN EN COLOMBIA. 

MIERCOLES 5 JULIO

CONTRACUMBRE POR LA PAZ CON JUSTICIA SOCIAL

18 h. Mesa "Conflicto y proceso de paz en Colombia"

Fernando Hidalgo (PCC)
Cooperativas agropecuarias
Martín Medem (Periodista TVE)
Osyrys Bayther (Corporación regional de defensa de DDHH)


20 h. Mesa "El plan Colombia, intervención militar"
Athemay Sterling (Periodista Voz)
Pascual Serrano (Periodista Voces y Mundo Obrero)
Goyo Dionis (Equipo nizkor)
Alberto Cruz (Investigador)

Asociación Contra la Tortura, Asociación Libre de Abogados, Asociación Paz y Solidaridad Haydeé Santemaría, CAES, CAUM, Casa de las Américas, Colectivo Garibaldi, Colectivo Gramsci-Norte, Colectivo Saramanta, Colectivo Tritón, Comité de Solidaridad con El Salvador, Comité de Solidaridad con Guatemala, Comité de Solidaridad con la Causa Árabe, Comité de Solidaridad con los Pueblos, Coordinadora Estatal de Solidaridad con Cuba - Madrid, COSAL Vallekas, Ecologistas en Acción, Foro Contra la Guerra, Gente de Barrio, Juventud Comunista de Getafe, Juventud Comunista Octubre, Marx Madera, Medicuba, Organización Comunista Octubre, OSPAAAL, Plataforma de Solidaridad con Chiapas, Red de Apoyo Zapatista, Resumen Latinoamericano, Sindicato de Estudiantes, Yuespa