Jefa Aymara

Fuiste la hermana menor de Tupaj Catari y compañera del Inca Andrés Tupaj Amaru, hijo del Rey Inca, con quien luchaste heroicamente en la toma de Sorata, siendo guerrera aymara neta dirigiste nuestro ejercito indio y tu pensamiento igualitario te hizo luchar vestida de hombre en varias batallas.

No buscabas mas privilegios que la de sentirte mujer realmente libre, en la época mas oscura de la humanidad y así actuaste en tu vida con mucha consecuencia.

Te sentiste incansable en las tares de dirigir los ataques de nuestras fuerzas libertarias o porfiada cuando te hallabas organizando con celo las labores de aprovisionamiento para fortalecer los ímpetus rebeldes contra el colonialismo.

Fuiste hecha prisionera junto a tu cuñada Bartolina Sisa con quien compartiste los mismos sufrimientos ya que recibiste igual sentencia dictada por los mismos usurpadores de nuestras tierras dirigidas por el sanguinario Tadeo Diez de Medina.

El 5 de septiembre de 1782 Dibujaste con tu sangre, las calles de la muy leal y noble, que se deleito al verte con tu corona de clavos y de espinas en la cabeza, agarrando una aspa pesada en la mano al ir al patíbulo por calles y plazas, después de esta presentación fue ahorcada, y despedazada en el cadalso y tu cabeza miró por vez última Sorata y Achacachi en el Altiplano cuando tus cenizas se esparcían por nuestras heredades, dando de esa forma testimonio del odio ancestral que los habitantes foráneos nos tienen, por ser legítimos caciques de estas comarcas donde hubo abundancia hasta el maligno día en que ellos llegaron.